«La Flor que florece en la adversidad,
es la más rara y hermosa de todas»

 

Título original: Mulan
Dirección: Barry Cook, Tony Bancroft
Guion: Rita Hsiao, Chris Sanders, Philip Lazebnik, Raymond Singer
Reparto: Ming-Na Wen, Lea Salonga (cantada), BD Wong, Donny Osmond (cantada) Eddie Murphy, Pat Morita, George Take

 

La semana pasada se debió haber estrenado en cines la versión live-action de Mulán, que es una película que, personalmente he estado esperando porque, creo que sin duda es una de mis favoritas de Disney, en general.

Recuerdo bien como en 1998, tenía apenas unos 10 años y entré al cine esperando, como cada año el estreno Disney y que fuera a corear sus canciones una y otra vez y a deleitarme en como me mostraban de lo que era una historia de una mítica heroína china, lo que no me esperaba era que Mulán no solo se convirtiera en un clásico sino que un ícono para mí: tengo la película en DVD, incluso la segunda parte.

Por lo tanto, comprenderán mis queridos freakys que tenía muchas ganas de ver esta nueva encarnación, que, espera ser más fiel a la leyenda y sin tanto musical porque, en China, aunque no lo crean, esta película fue un fracaso en taquilla porque, al parecer, no les gustan los musicales y les molestaba la idea del dragón que habla.

Lo sé freakys, más de uno debe estar pensando:

Había curiosidad pues, y dado que por ahora, no hay estreno, entonces me hice el ejercicio de revisar Mulán de 1998 y contestar la pregunta de ¿aguanta el paso del tiempo?

Sorprendentemente, sí. No solo es una buena película, se mantiene más actual que nunca.

Eso sí, quiero decirles que, en esta ocasión, puede que hayan ligeros spoilers.

Como sabemos, la historia comienza cuando los hunos atacan China, y el ejército no será capaz de detenerlo por completo, por eso, se toma la decisión de que cada hombre de la familia debe unirse al ejército, lo que es considerado como un gran honor. Pero en el caso de la familia Fa, es complicado. Fa Zhou, el legendario guerrero, ya está más débil, y Mulán, le pide a su padre que no vaya, pero, no es el caso. El honor de servir a su patria es más grande y durante esa noche, es ella quien toma las riendas del asunto, cortando su cabello en una secuencia que es realmente impresionante y entra al ejército, haciéndose pasar por Fa Ping, el hijo oculto de la familia.

Mulán en 1998 llegaba como parte de esta nueva etapa que muchos llaman el renacimiento de Disney, que ya tenía grandes clásicos como El rey león, Aladdin, Toy Story, La Sirenita, etc, en esos tiempos en que, el dibujo hecho a mano era un trabajo de años, y por supuesto, la animación es hermosa algo que prácticamente te roba el aliento: la escala de colores, el uso del papel de arroz para ir construyendo el relato, las escenas de batalla siguen siendo grandiosas y épicas, la forma en que cada estatua presente en la casa Fa es de alguna manera un ancestro mirando cada cosa que nuestra protagonista hace, sigue siendo impresionante, acompañado de una banda sonora compuesta por Jerry Goldsmith. 

Las canciones ya sea en inglés o español, siguen siendo memorables. Analy y Christian Castro (sí, Christian Castro, el mismo que canta azul desde una playa) realmente se lucen junto con Lucerito (la  ex de Camiroaga y ex de Mijares que cantó el tema principal de La Bella y la Bestia) o Christina Aguilera y demás está decir lo que hace la leyenda de Broadway Lea Salonga (aún me da escalofríos escucharla cantar My Reflection) y Donny Osmond, es una maravilla.

Ahora volviendo a la película, el viaje de Mulán, es el más interesante porque, ella parte a servir en lugar de su padre, pero también es un viaje de autodescubrimiento: ella, como está dicho en la canción, no se encuentra a sí misma en lo que ve en el espejo. Ella ha vivido lo que debería hacer: ir a la casamentera para que le busque un marido, pero sabe, que eso no es ella. Esa secuencia de ella limpiándose la mitad de la cara sigue siendo poderosa para mí hasta hoy porque, creo, que somos muchas mujeres que a veces incluso siendo ya maduras o más jóvenes nos seguimos haciendo la pregunta: ¿esta soy yo? y quizá no muchas veces logramos responder esa pregunta.

También otra de las cosas que resalto de esta pregunta es que para ser una película Disney es bastante oscura: como mencioné la escena en que Mulán se viste con la armadura es épica y no hay nada de diálogo, solo música y además, el corte entre la canción «a girl worth fighting for» y la sorpresa de que no solo el ejército fue arrasado sino también la villa  y no muestran los cuerpos, pero, en el gesto simbólico de Mulán dejando una muñeca a los pies en la nieve dice mucho: no solo murieron guerreros, también inocentes, como aquella niña. Y lo hace en un tono bastante sutil.

Al verla de nuevo, no solo se reafirma como una de mis películas disney favoritas sino que también me acuerdo lo que significó para mí (niña de 10 años) viendo a una mujer haciendo cosas de acción y superando las pruebas no por un tema de fuerza sino también mezclando su inteligencia con su nueva fuerza física. Además, cuando la descubren, la dejan sola, y de ahí todo lo que hace, es sola, mostrando que no le creen por el hecho de ser una mujer. Pero aún así, se convierte en la heroína y por ende haciendo un ligero cambio en la mentalidad en todos.

Siendo ella, siendo fiel a su corazón. Y esa es una gran lección para las niñas que vimos Mulán ese año y para cualquiera.

Por todo esto les recomiendo que la vean, o la re-visiten, porque, creo que Mulán se ganó su podio en la galería de clásicos de Disney por algo, porque, fue una mezcla casi perfecta entre algo real, inclusivo y unos cuantos chistes por ahí y por allá.

Es una heroína, y una leyenda que va a seguir marcando a más de uno, siendo ella misma.

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