Rogue One: Una Historia de Star Wars es magnífica, oscura y emocionante, tiene guiños que los fans amarán, con algunos momentos graciosos en medio de la deblacle que presenta que no empañan en ningún caso la oscuridad de un mundo en guerra, donde se siente la opresión en el aire y donde un pequeño rayo de esperanza es lo único que guía a nuestros protagonistas, héroes olvidados, a salir de las penumbras.

[rating: 4.5/5]

SINOPSIS: Galen (Mads Mikkelsen) es uno de los científicos más prestigiosos del imperio. Su figura ha sido vital para desarrollar toda la tecnología puntera que manejan Darth Vader y compañía. el problema es que algo cambia en su interior después de ver el daño que puede producir la Estrella de la Muerte.

Esto provocará que Galen se pase al lado de los rebeldes. Ahí entrará en juego su hija (Felicity Jones), la persona encargada de hacerse con los planos de la estrella de la muerte junto a un grupo de contrabandistas antes de que el Imperio pueda exprimir todo el potencial de tan temible invento.

RESEÑA: Y llegó el día, después de todo un año imaginándonos qué era realmente eso de los “spin-off”, si este nuevo concepto perteneciente a la saga galáctica tendría o no tendría opening crawl, cómo es que se conectaría con Una Nueva Esperanza, todo, absolutamente todo ya ha sido contestado, porque hemos visto Rogue One y les dejamos aquí nuestra reseña, sin spoilers y sin verdad absoluta, así que lea con confianza.

Después de un par de días para salir del estado de shock y para medianamente digerir esta experiencia, debo decir, con miedo a ser demasiado subjetiva, que Rogue One nos hizo viajar en el tiempo, nos hizo volver a esos días domingo en la noche cuando TVN pasaba la trilogía clásica en sus pantallas y mi madre me planchaba el jumper para ir al colegio al día siguiente, Rogue One nos hizo volver a la infancia. Así de simple. Esta es tal vez la película más cercana a la trilogía original en estructura y narrativa, en el planteamiento de sus situaciones, en su estética y sensaciones de todas las que hemos visto desde 1999. No se mal entienda, yo soy de las fans que les gustan las precuelas y que gustó muchísimo de El Despertar de la Fuerza, sin embargo debo decir que Rogue One me trajo a casa. En este momento es difícil saber si una persona que no sea demasiado fanático de la saga vaya a disfrutarla tanto como lo hicimos todos los que repletamos la sala IMAX ese inolvidable lunes 12 de diciembre, supongo que solo el tiempo lo dirá, pero al menos en mi experiencia, Rogue One fue un absoluto disfrute, una exploración impresionante de sensaciones, recuerdos y una felicidad absoluta.

Gareth Edwards, el director encargado de traernos esta historia, nos entrega una cinta que, como ya decíamos, explora los acontecimientos que suceden inmediatamente antes del comienzo de Star Wars: Episodio IV Una Nueva Esperanza de 1977. Edwards consigue emular la atmósfera de su sucesora en el cronograma del nuevo canon oficial, pero le imprime un toque muy personal de película de guerra que solo habíamos vislumbrado en pequeños destellos en Episodio II: El Ataque de los Clones y Episodio III: La Venganza de los Sith, donde también algunas escenas simulaban la cámara en mano de una película bélica. En Rogue One todo esto se ve amplificado exponencialmente, Edwards entrega una verdadera película de guerra, una que muestra la terrible y peligrosa galaxia en la que se ha convertido bajo el implacable yugo del Emperador y Darth Vader, pero que también nos muestra los rincones más grises de la Alianza Rebelde. Nadie es ciento por ciento bueno en un mundo polarizado y hay muerte y dolor en ambos bandos y también actos vandálicos en ambas facciones. Nadie está libre de culpa.

No quiero revelar demasiados detalles de la trama, esta es una cinta que se debe experimentar sin mucho conocimiento, solo les puedo decir que si tenían miedo de ver los tráilers no lo tengan porque con inteligencia los trailers han sabido mantener muchos secretos bien guardados y no se excedieron en información. Es cierto que la mayoría de los fans entiende cómo podría terminar esta cinta, la historia ya está contada, sin embargo, les puedo decir desde mi experiencia personal, que este filme me sorprendió, aunque sabía hacia donde iba, este tiene muchas sorpresas y giros que impresionarán hasta al más conocedor.

Otro aspecto que quiero destacar es que, en mi opinión personal, esta es una de las cintas de Star Wars mejor actuadas. Se puso especial énfasis en la elección de actores y en una dirección de actores mucho más cuidada que lo que usualmente nos tiene acostumbrados la saga. Los personajes son absolutamente queribles, todos tienen su momento para brillar, todos tienen algo que decir, todos importan. Felicity Jones (La Teoría del Todo, Inferno) nos entrega una gran heroína, es absolutamente implacable como heroína de acción pero también transmite grandes emociones, todas las mujeres debemos estar muy orgullosas de lo que está haciendo Disney con los personajes femeninos para la saga y eso se agradece profundamente. Otro a destacar es Diego Luna (Elysium), el actor mexicano hace un tremendo trabajo con su personaje Cassian Andor. Donnie Yen por su parte nos entrega la paz y la armonía de la Fuerza y nos hace saber que la Fuerza no solo le pertenece a los Jedi sino que a todo aquel que quiera confiar en ella, su personaje es totalmente impresionante. En general el equipo Rogue One está muy bien, todos y cada uno de ellos. La inclusión de K-2SO, el androide imperial reprogramado con la voz de Alan Tudyk fue un absoluto acierto. Respecto al nuevo villano el Director Orson Krennic interpretado por Ben Mendelsohn, que escuché a varios decir que sentían algo de resquemor respecto a si tendría el peso necesario para llevar a puerto el argumento, debo decir que excede las expectativas y es todo lo que necesitamos para hacer triunfar esta historia de héroes olvidados.

Respecto a la música de Michael Giacchino hay que decir que no falla, el score toma la esencia del maestro  John Williams y la hace suya, para entregarnos la atmósfera marcial que caracteriza a la saga, pero con el indiscutible sello de Giacchino.

Para los que me preguntaron si valía la pena verla en formato 3D les digo que sí, que vale la pena 100%, si tienen la posibilidad de verla en IMAX por favor háganlo no se van a arrepentir, los efectos especiales son espectaculares, mezclan lo mejor de 1977 con tecnología actual y eso los hará alucinar sin dudas.

Rogue One: Una Historia de Star Wars es magnífica, oscura y emocionante, que tiene guiños que los fans amarán, con algunos momentos graciosos en medio de la deblacle que presenta que no empañan en ningún caso la oscuridad, la suciedad de un mundo en guerra, donde se siente la opresión en el aire y donde un pequeño rayo de esperanza es lo único que guía a nuestros protagonistas, héroes olvidados de una tragedia griega, a salir de las penumbras.

Pero como siempre son ustedes, mis estimados freaks, quienes tienen la última palabra.

Excelente.

Erika Moreno I.

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