“Lleve el helado para los regalones”

Después de los comentarios y sugerencias en el articulo anterior que pueden ver aquí, he decidido sacar la segunda parte con algunos de los helados históricos de los que hicimos las delicias años atrás, tanto que algunos han vuelto a pedido del público.

Empiezo por Chamonix, extinta marca que pasó a formar parte de Savory y con ella algunos de sus productos estrella, como el Trululú, un helado del segmento más económico y enfocado en los niños por este mismo motivo y por su divertido nombre.

Otro de esta marca era el Crazy, genial helado en pote, de crema con alguna salsa; el de chirimoya alegre era particularmente popular por su sabor refrescante. En esos años la cucharita no venía dentro del envase como ahora ¿A quién no se le olvidó pedirla en el negocio?

El último de esta lista es el famoso Freddo dedo, un delicioso helado de crema con forma de mano apuntando… con el índice, no piensen mal.

Por parte de Bresler el Fruttare fue pionero en los productos con ingredientes naturales, ya que este helado de crema traía trozos de truta en su interior. Los originales eran de piña y frutilla, y con el tiempo se agregaron otros sabores; este clásico aún existe.

Uno muy famoso y que ha perdurado en el tiempo es el Cola de tigre, un helado de vainilla y chocolate con el extremo cubierto de chocolate; sencillo y muy rico.

El colores era básicamente un intento de Savory de venderte un cubo pero con envase y palito. De todos modos era económico.

El Chúpate el dedo era un sencillo helado que en vez de tener palito tenía una base plástica para poner en el dedo; tengo mis dudas pero se supone que esto haría más divertido tomarlo.

Whoopo es una buena idea pésimamente implementada; este helado de vainilla con cobertura de chocolate y forma de donut tenía el palito en un extremo ¿Cual era el problema? Pues que al comer un extremo se quebraba por todas partes.

Tritón es uno de los más antiguos crossovers entre productos del mismo fabricante, ya que las galletas también son de Nestlé, dueña de Savory. Era un económico formato de dos galletas rellenas con helado de crema.

El siguiente es un caso de lucha de titanes: Ambas empresas luchaban por la hegemonía local con sus helados de clase A, Bresler con el Mega y Savory con el Feeling; de crema, con una cobertura de chocolate gruesa y variados sabores. Los envases elegantes y comerciales fueron el inicio, y luego se trataba de novedad, saliendo infinitas opciones de manjar, menta, trufa, frambuesa, chocolate blanco, crema americana, y muchos otros. Lo curioso es que ambos cambiaron de nombre, Mega pasando a llamarse Magnum y Feeling pasando a llamarse… Mega.

El último es uno del que me fue imposible encontrar imágenes, de modo que hice una referencial: se trataba de un vaso pequeño que contenía helado de vainilla y frutilla, y según recuerdo se llamaba simplemente “vasito” y era como el Crazy del pueblo.

Hasta aquí esta nueva revisión de recuerdos de kiosco, y con todos estos sabores me dieron ganas de ir por un Fruttare de frutilla.

¿Se les antoja alguno?

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