• Nombre: Moana
• Director: Thomas Kail
• Elenco: Catherine Laga’aia, Dwayne Johnson, John Tui, Frankie Adams y Rena Owen
• Duración: 1 hora 55 minutos
SINOPSIS
Cuando una amenaza comienza a afectar la tranquilidad y los recursos de Motunui, Moana, la hija del jefe de la isla, decide escuchar el llamado del océano y aventurarse por primera vez más allá del arrecife. En su viaje conocerá al poderoso y orgulloso semidiós Maui, con quien deberá aprender a trabajar para devolver el corazón de Te Fiti y restaurar la prosperidad de su pueblo.
RESEÑA
Disney vuelve a navegar por aguas conocidas con Moana, la adaptación live action de la querida película animada estrenada en 2016. Sin embargo, en esta ocasión hay algo que diferencia inmediatamente a la producción de otros remakes del estudio: nunca habíamos tenido tan poco tiempo para extrañar la historia original. Solo han pasado diez años desde el estreno de la cinta animada, convirtiéndose en el intervalo más breve entre una película de animación de Disney y su adaptación con humanos. A esto se suma que Moana 2 llegó a los cines a fines de 2024, por lo que el personaje, sus canciones y su universo siguen extremadamente presentes en la memoria del público.
La nostalgia ha sido uno de los principales motores de los live action de Disney. Puede que películas como La bella y la bestia, Aladdín o La sirenita no lograran convencer a todos, pero existía una distancia suficiente con sus versiones animadas para generar cierta emoción al volver a escuchar sus canciones o reencontrarse con sus personajes. En Moana, esa fibra emocional es más difícil de tocar porque nunca hemos estado realmente lejos de ella.
Esto no significa que la película sea incapaz de entretener. Al contrario, quienes disfrutan de la historia original encontrarán nuevamente una aventura familiar, colorida y llena de canciones conocidas. La producción respeta casi por completo la estructura de 2016 y solo aumenta su duración en cerca de ocho minutos. Y es que cambiar Moana tampoco era una tarea sencilla. A diferencia de varias películas animadas del siglo pasado, la original fue estrenada en una época reciente y ya contaba con una protagonista independiente, una historia sin romance, un mensaje de identidad y una importante valoración de la cultura de los pueblos del Pacífico. No había demasiadas situaciones que modernizar ni diálogos que modificar para adaptarlos a las sensibilidades actuales.

Como consecuencia, la nueva versión no presenta grandes escenas adicionales ni intenta entregar un mensaje diferente. Sus modificaciones se encuentran principalmente en algunos detalles visuales, o ciertos cambios en el diseño de Moana. Personajes como Hei Hei y Tamatoa, en tanto, conservan gestos caricaturescos que permiten que su humor sobreviva al salto hacia una estética más realista.
A nivel visual, la película cumple con entregar una aventura atractiva. El océano, las embarcaciones, el vestuario y los paisajes ayudan a construir un mundo amplio y lleno de vida. También se agradece que la producción no intente eliminar por completo la expresividad de los personajes fantásticos en busca de un realismo excesivo. Sigue existiendo espacio para el humor, los colores intensos y aquella sensación de estar frente a un cuento de Disney.
En cuanto a sus protagonistas, Catherine Laga’aia carga con la difícil responsabilidad de reemplazar a Auli’i Cravalho y protagonizar una de las historias musicales más reconocibles de la última década. Además, Moana corresponde a su debut en un largometraje, por lo que se trata de un desafío especialmente grande para una actriz joven. Laga’aia posee una presencia muy adecuada para el personaje y logra transmitir su curiosidad y determinación durante varias escenas de aventura. Sin embargo, su interpretación se siente menos sólida en algunos de los momentos musicales más importantes. En la versión doblada, la potencia de la voz parece por momentos demasiado grande para lo que expresan su rostro y su lenguaje corporal.

Esto se nota especialmente en “How Far I’ll Go” —o “Cuán lejos voy”—, una canción que se convirtió en uno de los grandes símbolos de la película de 2016. La escena necesitaba una carga emocional mayor, pues representa el instante en que Moana reconoce el conflicto entre las responsabilidades con su pueblo y el llamado que siente por descubrir el océano. La interpretación vocal entrega esa intensidad, pero la actuación en pantalla no siempre logra acompañarla con la misma pasión. No es una actuación que arruine la experiencia, y Laga’aia tiene buenos momentos a medida que avanza la aventura, especialmente cuando puede apoyarse en sus compañeros de elenco. Sin embargo, al tratarse del corazón emocional de la película, esta diferencia entre la voz y la expresión termina siendo más visible de lo que debería.
Quien no presenta dudas sobre su personaje es Dwayne Johnson. El actor lleva una década relacionado con Maui y se nota que disfruta cada oportunidad de interpretarlo, ya sea prestándole su voz en las películas animadas o apareciendo ahora en carne y hueso. Johnson conoce perfectamente la personalidad exagerada, orgullosa y divertida del semidiós. Su energía llena la pantalla, domina los momentos de comedia y mantiene una buena dinámica con Moana durante el viaje. Incluso cuando la historia repite escenas prácticamente idénticas a las de la versión animada, su entusiasmo evita que se sientan completamente mecánicas. Sin duda, es quien principalmente se roba la película.

Moana no viene a reemplazar la versión de 2016 ni a transformar su historia. Es, principalmente, una recreación muy fiel pensada para volver a experimentar la aventura en una escala diferente. Para algunos espectadores será demasiado pronto y demasiado similar; para otros será la oportunidad de compartir con los más pequeños una historia que sigue teniendo personajes entrañables, buenas canciones y un mensaje familiar.
Tal vez no necesitábamos regresar tan pronto a Motunui, pero eso no impide que el viaje sea entretenido. Dwayne Johnson entrega una vez más toda su energía como Maui, los escenarios lucen especialmente bien en la pantalla grande y la película mantiene intacto el espíritu aventurero que convirtió a Moana en una de las producciones más queridas del Disney contemporáneo.
Como siempre, la invitación es a verla y sacar sus propias conclusiones. El océano vuelve a llamar y Moana ya se encuentra disponible en la cartelera nacional.

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