«Es una película simple de seguir, entretenida y que te mantiene colgando en una cuerda sobre el vacío en algunos momentos.»
Sinopsis:
Tras el impacto de un cometa que devastó gran parte de la Tierra, El Día del Fin del Mundo: Migración sigue a la familia Garrity, obligada a abandonar la seguridad de su búnker en Groenlandia y recorrer un mundo devastado en busca de un nuevo hogar.
Reseña:
No hace falta haber visto el inicio del fin del mundo para disfrutar cómo termina. El Día del Fin del Mundo: Migración llega a la pantalla grande con el desafío de demostrar que pueden existir secuelas y que vale la pena verlas.
Luego de años viviendo bajo tierra, es hora de salir a lo que queda del planeta. A pesar de ser un peligro, todos quienes se encontraban refugiados en el búnker de Groenlandia, incluidos la familia Garrity, se ven forzados a escapar de la seguridad de lo que se estaba convirtiendo en la nueva normalidad y enfrentar la brutalidad del nuevo orden mundial. John, Allison y Nathan deben enfrentarse a la radiación de la atmósfera y a la violencia de los otros sobrevivientes, sujetos a la esperanza de que exista (quizá con poca probabilidad) el comienzo de una nueva vida en el agujero del cráter Clarke, una especie de tierra prometida o Jardín del Edén al otro lado del mundo.
Es una historia que sigue la lógica, cada escena es predecible y hay pocos momentos inesperados, pero ninguno con falta de tensión. Durante hora y media, uno puede ser testigo del sacrificio que hace John para poner a salvo a su familia, del noble corazón de Allison por poner proteger incluso a los que no son suyos y la valentía de Nathan, mezclada con los valores de sus padres. Pareciera ser que el objetivo de la película era poner en evidencia la importancia de la familia para sobrevivir a todo tipo de situaciones y que son ellos el motor para seguir y buscar un mejor futuro.

Si bien hay varios personajes secundarios, ninguno de ellos es muy complejo y tienen el suficiente tiempo en pantalla para aportar lo que necesitan a la historia de los personajes principales, ningún minuto más ni uno menos. Aunque sus aportes les da un sentido de normalidad a la nueva vida que llevan los Garrity y además siempre hay alguna historia nueva que te mantiene atento a la película. Estos personajes son una especie de antítesis a los paisajes que se muestran: ciudades hundidas en el océano, bosques quemados, mares secos y desiertos; cada uno representando un nuevo desafío y escenarios de intensas escenas de acción que sigue caracterizando al Día del Fin del Mundo.
La verdad es que es una película simple de seguir, entretenida y que te mantiene colgando en una cuerda sobre el vacío en algunos momentos. Como una especie de historia post apocalíptica, hay ciertas cosas que tienen que llegar a su fin, pero lo cual no quiere decir que dichos finales no signifiquen nuevos comienzos. Disponible en carteleras desde este jueves 29 de enero, vale la pena ir a cines y disfrutarla con toda la familia un fin de semana en la tarde.

Comenta con Nosotros