Hace algunas semanas estoy probando el Thrustmaster Ferrari Racing Wheel – Red Legend Edition, un gadget para jugar juegos de carreras tanto en PC (compatible con Windows 7,8, XP y Vista) como PS3.

Entre los puntos favorables está su valor que es mucho más bajo que los otros disponibles que podemos encontrar en el mercado. Su tamaño es perfecto para tenerlo en casa siendo innecesario un espacio especial para su instalación, ya que se puede colocar en cualquier superficie ya sea una mesa o escritorio y después de usarlo fácilmente se guarda nuevamente a su caja hasta una próxima vez que queramos jugar.

Además el producto tiene la licencia oficial de Ferrari, por lo que entrega una experiencia de juego totalmente diferente, siendo muy agradable a la vista.

Si bien es un kit, hablaré de cada uno de los componentes por separado.

El plato fuerte es el volante, con un diseño muy simple a la hora de jugar y con un buen peso.  Cuenta con una empuñadura de plástico ergonómica rojo, posee 11 botones de acción configurables a la hora de jugar,  un pad multidireccional como el que podemos encontrar en controles de consola, dos palancas escondidas tras el volante que nos permiten pasar los cambios de marcha mientras se juega (en la derecha para subir el cambio y el izquierda para bajar).

En la esquina baja izquierda nos encontramos con un interruptor donde podemos elegir en qué dispositivo se está utilizando el  producto.

Viene con un gancho que nos permite instalarlo en cualquier superficie plana, siendo muy firme.  Otra característica fundamental es que se puede usar de forma independiente a los pedales, dejando asi como única  desventaja a gran escala el hecho de que gira 90 grados en vez de 180 como otros de un mayor valor.

Los pedales no tienen tantos puntos positivos como el volante. Se compone básicamente de dos pedales con ángulo de inclinación ajustable y resistencia progresiva lo que hace más simple la jugabilidad. La base a pesar de tener una superficie antideslizante aplica poca resistencia a la hora de pisar, siendo muy liviana y empeorando la experiencia.

Lo bueno es que el volante al ser independiente, puede ser usado con cualquiera de los pedales de la marca que se venden por separado, dando la posibilidad de personalizar tu experiencia de juego.

En su caja se vitorea de ser compatible con todos los juegos de carreras, lo probé en algunos pero mi favorito es Gran Turismo 5, ya que a pesar de no reconocer los pedales el volante sólo suple las funciones del mismo con sus funciones de mando.

No está hecho para gamers duros, pero está bien para ser el primer volante de una persona, jugadores casuales o simplemente amantes de los autos que quieran adentrarse en el mundo de los videojuegos.

 

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