Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices… y espiando a los vecinos.
Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz.
¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo? En este thriller absolutamente fascinante, nada ni nadie es lo que parece.

“La mujer en la ventana” es un thriller psicológico con el cual debuta el norteamericano A.J Finn seudónimo de Dan Mallory, veterano editor de misterio que cuenta con grandes autores entre sus filas y lo que ha contribuido a que su ópera prima se haya convertido en un fenómeno editorial mundial que será llevado el 2019 a la pantalla grande y que contaría con la dirección de Joe Wright (“Orgullo y Prejuicio” y “Darkest Hour”) y la actuación de Amy Adams como protagonista, quien ya tendrá cierta experiencia en la adaptación de thrillers al también protagonizar la adaptación  de “Sharp objects” de Gillian Flynn. Así que agradecer a Penguin Random House por la copia proporcionada y ya tenerlo disponible en el país para el disfrute del público.

La trama nos presenta a una mujer, Anna Fox, quien sufre de agorafobia y no ha salido de su casa en Nueva York en 10 meses y sin perspectiva de conseguirlo en un futuro cercano. A pesar de ser psicóloga infantil y ayudar a otras personas que padecen lo mismo en un foro llamado agora no es capaz de seguir sus propios consejos, bebiendo en exceso y mezclándolo con su medicación con la cual tampoco es muy estricta. Pasa su tiempo jugando ajedrez, viendo películas antiguas de suspenso, en agora, bebiendo y espiando a sus vecinos con su cámara. Una existencia solitaria solo acompañada por su gato Punch y las llamadas diarias de su familia, su marido Ed y su hija Olivia. Además de las visitas ocasionales de su inquilino que vive en el sótano Dave, su cita semanal con su sicólogo, el Dr Fieldman y su fisioterapeuta.

Pero todo cambia con la llegada de sus nuevos vecinos, la familia Russell, y cuando desde su ventana presencie el homicidio de uno de los integrantes de esa familia

La investigación de la policía a petición de Anna solo demuestra que está todo en orden, que no ha sucedido nada y la supuesta víctima en frente de ella no es la que conoció Anna sino una persona totalmente desconocida para ella.

¿Realmente Anna vio lo que asegura? ¿No serán alucinaciones producto de su automedicación junto con el exceso de alcohol? ¿ O la soledad ha creado una ficción como grito desesperado para llamar la atención? ¿En qué se debe creer: Anna o el entorno?

Son preguntas que el lector irá respondiendo a lo largo de sus páginas además de ir profundizando en la vida de la misma Anna y cómo ha llegado a su situación actual.

Como thriller la lectura es al principio lenta, pero pasado el primer tercio agarra buen ritmo que te mantendrá en constante suspenso cuestionando toda la información que ha entregado la protagonista y dudando de las intenciones de todos los personajes alrededor de ella.

Una gran trama que además es un tributo a la excelente película “La ventana indiscreta” de Alfred Hitchcock  y que al igual que esta, el autor constantemente manipulará al lector cuestionando cuan confiable es la mente humana y sus sentidos.

  • Reseña escrita por Nathalia Cortés.

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