Esta semana se estrena Spider-Man: Un nuevo día, la vimos antes de su estreno cortesía de Sony Pictures y aquí te dejamos nuestra opinión, sin verdad absoluta. Después de Spider-Man: Sin camino a casa, Peter Parker quedó completamente solo, sin MJ, sin Ned y sin nadie que recuerde quién es realmente. Cuatro años después, nos encontramos con un Peter que decidió abrazar completamente su identidad como Spider-Man, dejando cada vez más de lado al hombre detrás de la máscara. Y quizás ahí está una de las mayores sorpresas de esta nueva aventura: esta vez el problema no es salvar al mundo, sino descubrir qué queda de Peter Parker cuando ya no tiene a nadie.
Destin Daniel Cretton toma al personaje y lo lleva nuevamente a las calles de Nueva York, recuperando algo que se había extrañado bastante en las películas anteriores: al Spider-Man vecino, cercano y mucho más terrenal. Hay más balanceos por la ciudad, más enfrentamientos callejeros y una sensación de que Peter finalmente está llevando su propia película. Pero Un nuevo día tampoco renuncia completamente a las dimensiones del MCU, incorporando personajes como Punisher, Hulk y una nueva amenaza interpretada por Sadie Sink. Y aunque por momentos la película parece querer contar demasiadas cosas al mismo tiempo, consigue que el centro siga siendo Peter.
Tom Holland está probablemente ante uno de sus trabajos más maduros como Spider-Man. Su Peter ya no es ese adolescente que necesitaba constantemente de la ayuda de otros héroes. Aquí hay cansancio, culpa, soledad y una especie de resignación en su forma de enfrentar la vida. La película entiende que después de todo lo que ha vivido, Peter no puede seguir siendo exactamente la misma persona. Y ahí Holland funciona muy bien, especialmente cuando la cinta baja las revoluciones y deja que el personaje simplemente exista. Zendaya y Jacob Batalon también recuperan una dinámica que se extrañaba, mientras Jon Bernthal aporta una química muy entretenida como Frank Castle.

Ahora, no todo funciona perfecto. La película tiene varias ideas interesantes que no siempre logra desarrollar con la misma fuerza y, por momentos, se siente demasiado preocupada de preparar lo que viene dentro del MCU. Sadie Sink consigue llamar la atención y tiene uno de los elementos más interesantes de la historia, pero algunas de sus decisiones narrativas pueden sentirse más como una puerta hacia el futuro que como una resolución dentro de esta película. También hay momentos donde el guion sobreexplica situaciones que probablemente funcionaban mejor si simplemente las dejaba respirar. Aun así, cuando Spider-Man: Un nuevo día se concentra en Peter, en su soledad y en su necesidad de volver a encontrar un propósito, la película realmente encuentra su corazón.
Y quizás eso es lo que más me gustó. No estamos frente a una película perfecta ni frente al revolucionario reinicio que algunos podían esperar por el título, pero sí ante una película que entiende algo fundamental del personaje: Spider-Man siempre ha sido Peter Parker antes que cualquier otra cosa. Hay espectáculo, humor, acción y conexiones con el enorme universo Marvel, pero lo que realmente sostiene esta historia es la idea de que incluso un héroe puede sentirse completamente perdido. Un nuevo día no elimina todo lo que conocíamos de este Spider-Man, pero sí lo hace crecer. Y después de tantos años, quizás eso era justamente lo que necesitábamos ver.
Y siempre recuerda que no importa lo que veas y lo que escuches, anda a verla tú mismo y sé tu propio crítico.

Comenta con Nosotros