«Un buen musical y una película entretenida, pero que no se atreve a incomodar más allá de su humor”
- Nombre: La Ola
- Director: Sebastián Lelio
- Elenco: Daniela López, Avril Aurora, Lola Bravo, Paulina Cortés.
- Rating: 3.5/5
Sinopsis
Julia, una estudiante universitaria, se vuelve una parte central en las tomas feministas de mayo del 2018.
RESEÑA
El regreso de Sebastián Lelio al cine chileno era bastante esperado después del éxito mundial de Una Mujer Fantástica, película ganadora del Oscar a Mejor Película Internacional en 2018. Tuvieron que pasar varios años (entremedio, hizo las películas en habla inglesa Desobediencia, Gloria Bell y El Prodigio), y varios hitos en nuestra historia, para que el director nacional hiciera su retorno. Ahora, vuelve a las pantallas con La Ola.
Cinco años demoró Sebastián Lelio en hacer esta película, el primer gran musical de nuestro país. La historia sigue a Julia, una joven universitaria que cursa segundo año de Música en la Universidad Nacional (un establecimiento ficticio) cuando ocurre la revolución feminista en mayo de 2018. A través de ella vemos los hitos que marcaron los meses en que las estudiantes de todo el país se tomaron sus universidades y protestaron contra el acoso y abuso sexual. Las asambleas, las comisiones y las discusiones entre las varias facciones del feminismo se retratan muy bien. También la improvisación de esta movilización estudiantil, por primera vez enfocada y dirigida exclusivamente por mujeres.
A nivel técnico, estamos en frente de un gran debut del cine chileno en el género musical al nivel de Hollywood. Es una película visualmente hermosa, con música pegajosa -donde artistas como Anita Tijoux, Javiera Parra y Camila Moreno colaboraron- y coreografías espectaculares, y un trabajo de cámara que te roba el aliento al captar la dimensión de este trabajo. Hay escenas con más de 100 personas, perfectamente coreografiadas. Además, tal como pasó en Una Mujer Fantástica, Santiago se muestra como un escenario hermoso y mágico, donde Lelio aprovecha sus mejores atributos, resaltando el Metro de Santiago y edificios históricos como el Instituto Nacional, la Biblioteca Nacional, el Museo de Arte Contemporáneo y el GAM.

¿Es una película feminista? No. Podrá tomar la estética de las capuchas y la teatralidad de los cánticos del movimiento feminista, pero poco tiene que decir sobre la ideología que motivó a las estudiantes del país a tomarse sus universidades en ese año. Más allá de “el abuso es malo”, “las instituciones le fallan a las mujeres” y “los extremos son chistosos”, esta película tiene poco que decir. Llama la atención considerando la trayectoria de Lelio y de sus co guionistas Manuela Infante, Paloma Salas y Josefina Fernández. Pese a la alta presencia femenina y el hecho que la inspiró, la película duda en tomar una posición que incomode. En vez de eso, recurre al humor.
Y es que el humor es el alma de esta película. La Ola se burla de todos: de feministas, de machistas, de “centristas”, de las instituciones (hay una escena hilarante e increíblemente buena sobre Carabineros), y también de los meros espectadores de este movimiento. Entre tanta burla, cuesta distinguir qué es lo que la película quiere destacar como importante (si es que realmente se la quiere jugar con un punto de vista), pero sí garantiza una cosa: risas. Me atrevo a decir que hasta el espectador más desconfiado con esta película se reirá con varias de sus escenas.
Si no se toma en serio, hablamos de una película entretenida que es capaz de cautivar a cualquier espectador. El mismo Sebastián Lelio, en la promoción de esta película, dijo a The Clinic: “Hay que tomarla como un juego. El espectador que entre viéndola de forma seria, quizás no va a enganchar tanto”. No estoy de acuerdo con que un director le pida a sus espectadores que no se tomen en serio la historia que va a presentar, pero por lo menos es sincero. Es un relato fantástico de las tomas feministas de mayo de 2018, que no busca retratar lo que pasó como un documental ni menos proyectar la película hacia el futuro (al ahora de quienes estamos viéndola) para analizar las consecuencias de lo que dejó la ola feminista. A través de su sátira y exageración, esta cinta obligará a todos a tener una opinión sobre lo que están viendo en pantalla. Ahí sí que cumple, porque es difícil quedar indiferente. Es una película polémica, pero no por las razones que todos esperarían.

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