«Si buscas una película que te haga reír, pensar y cuestionar los límites del amor y la amistad, Amores Compartidos es una excelente opción.»
Sinopsis:
Cuando Ashley le pide el divorcio, el bonachón de Carey acude a sus amigos Julie y Paul. Su secreto para la felicidad es un matrimonio abierto; es decir, hasta que Carey cruza la línea y hace que todas sus relaciones sean un caos.

Reseña:
Advertencia: esta no es una película para ver con tu familia, menos con tus papás.
La vida de Carey, interpretado por Kyle Marvin, cambia por completo cuando Ashley (Adria Arjona) le pide el divorcio luego de un año y medio de estar casados. Carey huye y corre (literalmente) hacia los brazos de su mejor amigo y su esposa, Paul (Michael Angelo Covino) y Julie (Dakota Johnson), quienes lo consuelan hasta que logra volver a su nueva vida.
Paul y Julie parecen tenerlo todo solucionado. Una casa frente al lago para criar a su hijo, un taller de alfarería, alfombras de veinte mil dólares y la clave de todo matrimonio pleno y duradero: una relación abierta, en que pueden satisfacer todos los aspectos básicos, pero siempre volviendo a la familia.
Como Paul y Carey son mejores amigos desde hace décadas, con la suficiente confianza como para meterse juntos a la ducha, no parece sorpresivo que ante la falta de Paul, sean Julie y Carey quienes exploran los límites de las relaciones de amistad y amor, consolándose mutuamente. Así, Carey es testigo de que la solución a todos los problemas de un matrimonio monótono es ceder un poco en los límites y vuelve a Ashely a darle la opción de volver a estar juntos, pero a un nuevo matrimonio, en que tendrá todas las oportunidades para encontrarse a sí misma en distintas personas; mientras él comienza su propio club de ex amantes.

Esta no es una historia de evolución personal de cada uno de los involucrados o de cada matrimonio por su cuenta, sino que la historia entrelazada y mimetizada entre Ashley, Paul, Julie y Carey. Por cómo está contada, no hay muchos momentos en que te puedas aburrir porque todo es muy dinámico y caótico, logrando que estés con una sonrisa constantemente y riendo de vez en cuando.
Lo mejor de la película es por lejos el soundtrack y sus montajes. Cada canción te permite disfrutar la serie de imágenes y entender la intención de las escenas sin necesidad de diálogos. Michael Angelo Covino hizo un excelente trabajo como director (y protagonista) para que pudieras estar riéndote solamente de lo que ven tus ojos.
Entre la ternura, lo ridículo y la indiscreción sexual de Paul, Carey, Ashley y Julie, está garantizado pasarlo bien durante las casi dos horas de la película. Si buscas una película que te haga reír, pensar y cuestionar los límites del amor y la amistad, Amores Compartidos es una excelente opción.

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