“El pasado siempre formará parte de ti. Abrázalo hoy, para que puedas ser alguien mejor en el futuro.”

 

Esta nota contiene spoilers moderados del desarrollo de Superman y del universo DC rebirth, y comprende el número de Superman Annual 2016.

¿Quién eres realmente?

Esta amplia pregunta podría tener muchas interpretaciones y variadas respuestas, pero en esta ocasión, se trata de algo mucho más sencillo. Se trata de saber vivir.

Abandonando por un momento las capas y los poderes, y desde luego por parte de esta sección haciendo un paréntesis en las aventuras de Superman, Clark está algo preocupado porque la cosecha del año no está funcionando como esperaba; con la interrogante en la mente, decide pasar al modo Superman para investigar si es que lo que está sucediendo en la tierra es por causa del cambio climático o se trata de algo por completo diferente.

Tras explorar un poco por los terrenos, el hombre de la capa descubre que, en efecto, sus sospechas son acertadas, y decide acercarse a lo que podría tener la responsabilidad en todo eso: quien aparece ante sus ojos es nada menos que el doctor Alec Holland, con la identidad que ostenta en la actualidad como Swamp, una entidad natural unida a lo verde, a toda la vida en el planeta.

Swamp confirma que las modificaciones en el terreno no son de origen natural, y para sorpresa del Kryptoniano, le dice que lo que está ocurriendo es solo el primer paso de algo mucho más grande y destructivo, y que está sucediendo por culpa de Clark.

Sorprendido por esta revelación, Superman trata de iniciar una conversación, pero el ser de lo verde no parece muy dispuesto a la charla; explica que, a diferencia del fallecido Superman de New 52, él absorbe una gran cantidad de energía del sol, lo que es percibido por el planeta como una amenaza, dado que el cuerpo celeste es capaz de sobrevivir gracias a la energía de la estrella. Clark es visto como una especie de tumor, que en principio genera daños locales, pero eventualmente causará problemas mucho mayores, y por consecuencia el planeta busca una forma de eliminarlo.

El alienígena, que es también un visitante de otro universo, es visto como un extraño.

Hay un peso que Superman está arrastrando del modo incorrecto; después de una pelea que en apariencia no puede ganar, el hombre de acero es engullido por una versión gigante de Swamp, que utiliza sus capacidades primigenias para fusionarse con él. Lo que en un principio parece un ataque, es en realidad un medio para ayudarlo, ya que la conexión con lo verde permite que Holland descubra por qué es que el planeta rechaza al visitante.

Todo tiene que ver con su origen. Como se explicó al inicio de estos análisis, este Superman viene del otro universo donde ya lo conocimos, y en su llegada a esta realidad hubo algo que no manejó del modo apropiado. Se trata de un ser de energía, que está conectado aún con un universo que ya no existe, lo que hace que de forma involuntaria exija más energía al sol de la que debería, como si de cierta forma fuera una conexión que intenta transportar esa energía vital hacia un lugar que ya no está.

Y eso es imposible de sostener, incluso para Superman.

Swamp explica que no debe olvidar ni abandonar su pasado; Clark es quien es por causa de esas experiencias y años vividos, por lo que esa esencia y los recuerdos siempre estarán con él. Para ser el hombre del mañana, Superman debe abrazar a quien es en el hoy.

Esta emotiva historia encaja perfectamente con todos los hechos que están ocurriendo en las otras historias donde aparece Clark; algo evitaba que pudiera “ser” él con comodidad, y es posible que eso obstruyera algo de su visión. A partir de ahora, el portador del traje y la capa puede dedicarse a enfrentar los nuevos desafíos sin temor, con energía para ser una inspiración y decisión para luchar por el bien de todos.

En el apartado gráfico tenemos a Patrick Gleason y Peter Tomasi en la historia, con arte de Jorge Jimenez, color de Alejandro Sanchez y letra de Saida Temofonte, un equipo que ha trabajado con algunas variantes de forma consistente en la serie del hombre de acero; la labor en los colores y el dibujo de todo lo que rodea a Swamp es brillante y vivo, y da la sensación exacta de naturaleza, imperfecta a simple vista pero compleja y planificada en el interior. Al ser Superman el único personaje en este número fuera de Swamp, el trabajo en él presenta un detallado muy cuidado, resaltando más las facciones y expresiones que el músculo por sí mismo, aunque desde luego este apartado también es sólido. La mezcla del color azul intenso de su traje con los terracota y verde del entorno natural es muy efectiva, entregándonos un número interesante, con referencias a los números anteriores y una experiencia de lectura muy esperanzadora a pesar de las dificultades.

 

Nos leeremos muy pronto en la siguiente parte de este análisis donde retomamos la historia regular: Visitantes inesperados

 

 

 

 

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