Padre hay uno solo: Problemas causados por los hijos, muchos

 

Esta nota contiene spoilers moderados del desarrollo de Superman y del universo DC rebirth, y comprende desde el número 10 al 11 de Superman.

Llega un momento en la vida de todo padre en que su hijo, su retoño, se convierte en un complicado y hormonal adolescente que atraerá problemas y dolores de cabeza de forma incesante, y para Superman y Batman ese momento ha llegado.

La acción en esta parte de la historia del hombre de acero va de la mano no de uno, sino de dos niños, ya que se trata de una historia de inicio donde el protagonismo recae en los hombros del adorable Jon; el pequeño se encuentra en medio de sus actividades habituales en su pueblo, concretamente en el periodo de vacaciones, cuando un hecho sospechoso llama su atención hacia una zona pantanosa. Incapaz de evadir una misión, el pequeño decide ir a investigar, solo para descubrir que todo es una puesta en escena orquestada por Damian, aparecido hijo de Batman y que ahora porta el manto de Robin.

Con ayuda de Goliath y la talentosa Maya usando el manto de Nobody, Robin captura a Jon y lo lleva a la Batcave, en donde pretende realizar alguna clase de experimento o seguimiento en contra del joven de acero, como una respuesta repetida y algo tardía a la aparición de un ser tan poderoso como Jon Kent. Desde luego, todo se sale de control y la cueva termina destrozada y con la irrupción de los padres de ambos, quienes por un momento están a punto de iniciar una escaramuza a nivel mayor, de no ser por intervención del propio Jon, quien revela que él también ha estado teniendo actividades por su cuenta.

Así las cosas, Clark Y Bruce optan por ponerlos a prueba, planteado un circuito de dificultades orquestado por los artilugios de Batman y vigilando por Superman, del que los dos jóvenes solo podrán salir si trabajar unidos.

La personalidad de ambos chicos es diametralmente opuesta: Jon es inocente, energético y amable, mientras que es Damian es arrogante e irrespetuoso; tras una serie le escaramuzas y la intervención infructuosa de Nobody, los dos intentos de héroes fracasan de forma estrepitosa en sus esfuerzos. Sin embargo, al llegar a la cueva descubren que los padres y Alfred han caído en manos de una especie de amalgama mutante que amenaza con terminar de destruir todo. Para sorpresa, ante un peligro de tal magnitud y sin pensarlo, los chicos se coordinan a la perfección, equilibrando las habilidades de uno con los poderes del otro para liberar a sus seres queridos.

Una vez superado este inesperado peligro y demostrando que tienen el potencial para lograr grandes cosas, pero nula experiencia colaborativa, nuestros jóvenes héroes quedan a disposición de un nuevo plan de los padres, uno que tiene como propósito dirigir sus capacidades para convertirlos en héroes aptos y en mejores individuos, que puedan portar con orgullo los mantos de Robin Superboy y ser héroes dignos del legado que representan.

Desde luego, esta etapa es el inicio de la serie Supersons que abordará las aventuras individuales de ambos chicos, y al mismo tiempo un punto de inflexión para la historia reciente de Superman. Ahora sabe que su hijo está trabajando en sus poderes, y al mismo tiempo ha encontrado un fuerte nexo de unión con Bruce, quien lo tiene aún más difícil con su hijo, ya que lo recibió estando criado por Talia.

Al estar protagonizada casi en su totalidad por los niños, esta etapa se toma ciertas libertades en lo que a estilo de dibujo y color se refiere, estando un poco más cerca de la liviandad visual incluso en las tomas dentro de la cueva, llegando a ejemplificar esto con el villano final que es muy colorido y un poco gracioso a la vista. Sin embargo, el argumento se trata a sí mismo con seriedad, dejando en claro que este es un punto de partida para una sub historia que tendrá repercusiones en el futuro; Superboy ha llegado para quedarse.

Con historia de Peter Tomasi y Patrick Gleason, quien también se encarga de los coloridos lápices, tintas de Mick Gray, color de John Kalisz y letras de Rob Leigh, este sub arco está lleno de color y carisma, y sirve como un agradable respiro.

Aprovechando este análisis, es propicio anunciar que dentro de algunas semanas cuando regresemos a esta línea, tendremos un mes dedicado a Superman. Para esto hemos preparado un análisis de Superman anual, un nuevo artículo en la sección “Recuerdos en láminas” y un especial sorpresa, con información muy interesante para los seguidores le todos los tiempos del Hombre de acero.

 

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