La serie que ya está en las pantallas de Netflix es Élite, la serie española de drama adolescente que a primera vista se ve hasta engañosa porque pensarías que es un episodio de Gossip Girl, pero a la vez si te gusta esa serie, creo que te encantará las peripecias que se viven en este colegio del 1% de la clase social española al que por cosas del destino llegaron tres alumnos que en circunstancias normales no habrían llegado.

Estos tres alumnos, son Samuel (Itzan Escamilla), Nadia (Mina El Hammani) y Christian (Miguel Herrán) jóvenes empeñosos (al menos dos de ellos) que buscan quedarse ahí para acceder a un futuro mejor, porque saben que ellos solos por más que se esfuercen no lo lograrían, dado que son conscientes de que, desgraciadamente así funciona el mundo, y que los habitantes de ese mundo se encargan permanentemente de recordar, ellos puede que estén ahí, pero, son seres “inferiores”, pero no es solo el choque de clases sociales lo que hace tan interesante a la serie.

De manera bien abordada, van intercalando un largo recuerdo de cómo estos tres estudiantes se van adecuando a este nuevo colegio (o lo intentan) mientras que nos traen al presente que, en medio de una fiesta, ha ocurrido un asesinato, específicamente de Marina (María Pedraza) la hija rebelde de la familia más adinerada de todas, y la única de estos chicos elegantes que trata a los recién llegados como personas. Y el choque de clases será lo que vaya marcando los sucesos de la trama que se cuenta en 12 episodios.

Uno de los elementos más importantes de esta serie es el desarrollo de los personajes, porque, al inicio les puedo decir que tenía algunos personajes que de verdad no me agradaban para nada y otros que me caían bien y los apoyaba y al final de la serie puedo decirles que hubo personajes que inesperadamente me terminaron gustando más, (salvo Christian que es un personaje insoportable) porque, para darles un ejemplo Guzmán (Miguel Bernardeau) me desagradaba demasiado, pero, al final terminó siendo mi favorito junto con Nadia y -no puedo creer lo que voy a decir- Lucrecia interpretada por Danna Paola, (que fue parte de telenovelas como ¡Vivan los niños!, Como dice el dicho, y por supuesto que protagonizó un capítulo de La rosa de Guadalupe y si no están tan en contacto como yo con las teleseries, la conocieron como la voz latina de Rapunzel en Enredados) que fue una actuación… muy buena, ella realmente se luce en el papel de antagonista como casi -remarco, casi- una Soraya Montenegro, y es sin duda uno de los puntos altos, porque se ve que es una persona que quiere ser la mejor, pero que se siente realmente sola y que ve cómo todo su mundo va cambiando de a poco.

Élite es una serie intensa, actual, imposible, adictiva y telenovelera que se toma muy en serio. El “”personaje chistoso””  lo interpreta Christian, quien realmente no está ahí para estudiar sino que para conseguir “una de las tías de clase alta para que lo mantenga y no trabajar jamás” y  siempre está en función burlándose de la rigidez de la escuela y de su entorno, como si fuera un espectador más.

A favor de Élite puede decirse que cuenta con un elenco bastante carismático y que pese a que puede parecer que muestra personajes muy estereotipados de un drama adolescente aborda muy bien temas que se deberían hablar tales como: bullying, enfermedades de transmisión sexual, racismo y ambición, todos esos elementos son tratados con un gran sentido del ritmo. Los finales de cada episodio están muy bien escritos no hay capítulo sin una gran revelación que te deja al borde del asiento. Es una fórmula muy efectiva que hace que funcione la enorme intriga de pillar al asesino de la historia, que en otra serie podrían haberlo dejado el descubrirlo como cliffhanger para la próxima temporada, pero afortunadamente no es el caso, sino que llegamos a saber quien es y sus motivaciones.

Quizá la única falla que creo que está en esta serie es que hay una pareja en específico (no voy a mencionar cual para no hacer spoilers, pero creo que van a saber a quienes me refiero) pero me da la impresión que se unieron de forma muy forzada y realmente no hay mucha química entre ellos. O que Nadia que es un personaje que prometía más diversidad (ya que ella es musulmana) lo abordan de manera muy somera y tiene una de las tramas junto a su hermano (que es musulmán, dealer de drogas y además homosexual) más atrayentes y siento que no lo explotan lo suficiente, sobre todo eso en el entorno familiar.

Aunque eso igual podría ser abordado en la siguiente temporada ya que está más que confirmada.

 

En conclusión, si les gustan los dramas adolescentes, como Gossip Girl, y teleseries mezclada con thriller, es una serie que vas a disfrutar, porque es un buen drama que no te puedes perder, solo por Netflix.

 

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