• Nombre: Black KKKlansman / El infiltrado del KKKlan
  • Director: Spike Lee
  • Guionistas: Spike Lee, Kevin Willmott, David Rabinowitz, Charlie Wachtel (Basado en el libro: Ron Stallworth)
  • Reparto: John David Washington, Adam Driver, Topher Grace, Laura Harrier, Ryan Eggold,Corey Hawkins, Robert John Burke, Paul Walter Hauser, Craig muMs Grant,Michael J. Burg, Chris Banks, Tom Stratford, Jasper Pääkkönen, Ashlie Atkinson,Ken Garito
  • Género: Drama, Comedia, basado en hechos reales

SINOPSIS: A principios de los años setenta, una época de gran agitación social con la encarnizada lucha por los derechos civiles como telón de fondo, Ron Stallworth se convierte en el primer detective negro del departamento de policía de Colorado Springs, pero es recibido con escepticismo y hostilidad por los mandos y los agentes. Sin sentirse amedrentado, decide seguir adelante y hacer algo por su comunidad llevando a cabo una misión muy peligrosa: infiltrarse en el Ku Klux Klan y exponerlo ante la ciudad.

Sin duda este año 2018 es uno en que el cine toma un papel más que especial a la hora de entregar un mensaje respecto de cómo están las cosas en el mundo, y también es un año en que aprendemos en que uno no puede decir que Spike Lee desaparece porque lo más seguro es que aparezca con una gran película que es de la que les hablaré a continuación.

Al comenzar a ver la película se siente como un viaje en el tiempo a los setentas en Colorado, donde un policía novato y con muchas ganas de ser un cambio en la institución con el racismo imperante, Ron (John David Washington) toma la irracional pero a la vez acertada decisión de infiltrarse en el KKK, la organización supremacista blanca formada a fines de la Guerra de Secesión (1861 a 1865)  que predica que deben volver a una sociedad  donde se llama a “Hacer a América grande de nuevo” y esa presunta América es un lugar donde la gente como él no serían bienvenidos, y sabiendo eso, decide infiltrarse en su grupo para, por supuesto, destruirlos desde dentro.

Dado que Ron no puede ir a las reuniones -por razones obvias- decide que su compañero Flip Zimmerman (Adam Driver), un joven detective de ascendencia judía sea el elegido para ir a esas reuniones en donde no solo dudan de sus intenciones, sino que lo pasan cuestionando, y no comprenden como es posible que su voz suene tan diferente en vivo a cuando habla por teléfono.

Spike Lee siempre ha sido un director que le gusta ser incendiario, le gusta provocar choques, generar controversia, y en este film, no es la excepción, porque es una película que te deja reflexionando, pero a la vez te entretiene y te hace reír, porque también ironiza acerca de lo que era la sociedad estadounidense en esos tiempos… ¿o hoy también?

Si a eso le sumamos que hay directores como Jordan Peele en el proyecto a cargo de la producción, se vuelve una película que es debe ser vista ya sea porque se basa en hechos reales, porque es una realidad que aunque no queramos, sigue pasando y porque Spike Lee va a mantenerte pegado a la pantalla de principio a fin.

Les puedo contar que todos   los encuentros y las infiltraciones de Ron y Flip están creadas con un sentido del humor infalible que te va a tener al borde del asiento temiendo que alguien descubra algo y muriendo de la risa posteriormente.  Por otro lado, una gran cosa que hay que destacar es la química entre John David Washington y Adam Driver es impresionante y muy genuina y gracias a aquel ritmo la película se mantiene en un equilibrio perfecto y  nunca se vuelve ni cargante ni demasiado discursiva, sobre todo y considerando, nuevamente, que esto se basa en hechos reales, y son gente que está viva.

Otro de los grandes aciertos de esta película es la actuación de Laura Harrier como Patrice, una estudiante activista de los derechos de la población afroamericana que está dispuesta a dar la pelea contra el que sea necesario. Por otro lado está  Topher Grace como el auténtico político David Duke, reconocido neonazi y antisemita, otrora máximo jefe del Ku Klux Klan y que está con esos discursos hasta… hoy. En esta ocasión es  reducido a ser un ridículo hilarante aunque de manera muy involuntaria.

No quiero tener que entrar en terreno de spoilers, porque creo que esta película la tienen que ver y formar cada uno su opinión, pero yo creo que lo más valorable de esta película es que sabe como dar un discurso sin que se vea demasiado panfletario y sabe dar el golpe de gracia para reflexionar posteriormente.

Porque en los tiempos que vivimos ahora, en que la población mundial está cambiando tanto no solo en EEUU, Chile, sino que en todo el mundo, si se vuelve necesario ver películas que nos muestren que si queremos evolucionar hacia el futuro, es necesario a veces, mirar hacia el pasado para ver lo que no queremos ser. Lee y sus escritores lograron mostrar una película que se siente valiente y sincera  y que han podido encontrar los signos que aún persisten de la injusticia racial en un contexto histórico donde está Trump de presidente, aún hay mucho que hacer, pero si podemos mejorar.

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