• Título original: Creed II
  • Año: 2018
  • Duración: 130 min.
  • País: Estados Unidos
  • Dirección: Steven Caple Jr.
  • Guion: Sylvester Stallone, Ryan Coogler
  • Música: Ludwig Göransson
  • Fotografía: Kramer Morgenthau
  • Reparto: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson, Dolph Lundgren,Florian Munteanu, Phylicia Rashad, Wood Harris, Kristina Aponte, Andre Ward,Russell Hornsby, Gina Destra
  • Género: Drama. Acción

Sinopsis:

La vida se ha convertido en una balanza para Adonis Creed. Entre las obligaciones personales y el entrenamiento para su próxima gran pelea, se enfrenta al desafío de su vida. Enfrentarse a un oponente con vínculos en el pasado de su familia, solo intensifica su inminente batalla en el ring. Rocky Balboa estará a su lado a lo largo de todo el camino y juntos se enfrentarán a su legado, se cuestionarán por lo que merece la pena luchar y descubrirán que nada es más importante que la familia.

Reseña: 

Quiero ser honesta. Si hay una saga que no ha hecho más que encantarme con cada visionado que le doy es la saga de Rocky Balboa, con los años, esta saga solo mejora y además tiene un alto componente emocional sobre lo que es el personaje de Rocky de jamás rendirse, pero, no es de la historia de él de la que vamos a hablar, sino de su discípulo/hijo, Adonis Creed. 

La primera parte nos introdujo al personaje como un joven príncipe que era un alto ejecutivo de día, pero por la noche se iba a Nuevo México a pelear porque ahí era donde estaba su pasión y decide salir de su zona de confort y explorar lo que amaba. Con todos esos elementos, por supuesto que la vara estaba más que alta y con la anticipación de que llegaría Ivan Drago, alguien que define el pasado de Adonis y Rocky, por supuesto, las ganas crecieron.

Y no defraudaron.

En medio de mi paso por tierras aztecas es que apenas tuve oportunidad, corrí al cine a verla y antes de todo les diré: no se preocupen, en esta reseña no habrá spoilers.

Pero si les quiero contar lo que me pasó al verla: literalmente, fue un golpe emocional.

La historia nos presenta nuevamente a Adonis (Michael B. Jordan) que sigue con su ascendente carrera en el boxeo con su mentor/padre Rocky (Sylvester Stallone) y Bianca (Tessa Thompson) de su lado, es respetado y admirado, todo parece ir bien, pero Donnie no parece completamente satisfecho, porque es un guerrero y tiene ganas de más, de un reto más grande.

Y ese reto llega en la forma de Viktor Drago (Florian Munteanu), e hijo de Ivan  Drago (Dolph Lundgren), quien fuese el que le quitó la vida a Apollo en Rocky IV. (Si bien esta película es una de las  que, a palabras de los fans es la más extraña de las Rocky, a mí aún así me gusta) Adonis, sin duda presionado porque los Drago vienen con rabia, con ganas de una revancha contra el mundo, acepta pese a que todos le piden que no lo haga, porque como dice Rocky “No tiene nada que perder.” Aunque siempre hay algo que perder.

Porque como también señala el viejo maestro, puede que le haya ganado a Drago en el pasado, pero perdió a un buen amigo y algo de él quedó sumamente fracturado posteriormente, y por otra parte, Ivan Drago ya no es la máquina de matar que vimos anteriormente que decía esas frases como “Si él muere, se muere” sino que es un hombre que a la primera derrota todo lo que él tenía (el amor de los suyos, el respeto, el dinero) lo pierde, y lo único que tiene es su hijo que ansía poder devolverle el honor al apellido de su padre.

Como ven entonces aquí tenemos dos gladiadores con motivaciones sumamente fuertes que, manipulados por un publicista y con el morbo de por medio, su choque es casi inminente.

Florian Munteanu interpreta  a Viktor Drago, un joven que, como su padre en el pasado, no es comunicativo, sino que se comunica con la rabia en  los puños,tampoco necesita decir mucho, porque con solo la actuación pura en sus ojos no necesitas que hable de lo que le pasa, lo sabes. Se siente el peso que él tiene en sus hombros a tal punto que en un momento estás de su lado. Y remarco esto, porque este es el primer papel que tiene Munteanu en una gran película. A eso sumado a un muy sólido Dolph Lundgren que nos trae a este nuevo Drago que ves como la vida lo olvidó y lo único que le quedó fue el boxeo. Hay todo un importante mensaje político interesante que ver ahí, pero me estoy desviando.

Demás está decir que la actuación de Michael B. Jordan es soberbia, que hace que sea uno de los actores más interesantes de su generación, como siempre sorprende explorando nuevas facetas de Adonis, y tiene una gran química con Bianca y con Rocky, que son esta familia que sostiene la película, Tessa Thompson nuevamente tiene una storyline muy potente, que tiene que ver mucho con su música, y ni hablar de nuestro Sylvester Stallone como semental italiano Rocky que ejerce de este maestro y casi padre que teme por su hijo porque no quiere cometer el mismo error que le costó la vida a su amigo, porque el fantasma de Apollo es algo que aún lo acecha.

Aún así, sigues en la esquina de Adonis, sigues esperando que le vaya bien pese a que sabes, que esto no va a ser sencillo, y no lo es, cada vez que ambos chocan, cada golpe duele, cada frase está llena de algo importante que no solo sirve para una pelea de box, porque siempre es algo más grande que eso, se trata de la pelea diaria contra la vida misma, porque, día a día son las pruebas que nos pone para pararnos y ponernos adelante, pese a que nos puede tirar al suelo. Y tambaleas, y caes al infierno, y duele.

Pero aún así, te levantas, y se da la pelea porque tenemos la capacidad de reinventarnos y seguir adelante y eso es lo que yo creo que más rescato de la película, las intensas emociones que me brindó a lo largo de la película, ya fuera a través de su exquisita fotografía o de la música que juega un rol fundamental, de las que aprovecho de dejarle la que fue mi favorita. No voy a decir en que momento va, pero si es en una secuencia bien emocionante.

¿Es mejor que la anterior? Para mí, sí. Yo la disfruté desde el minuto uno hasta el final, me hizo reír, me hizo llorar, porque está hecha con amor, con alma, que habla acerca de que podemos superarnos y reinventarnos, porque eso hacemos todos los días.

¿La recomiendo? Absolutamente, porque van a pasar un buen rato con una película bien hecha, con un gran guión y grandes actuaciones en que veremos a personajes dándose golpes, sí, pero también recordándonos que pese a la caída, uno se levanta y da la pelea. Siempre.

 

Un paso a la vez, un golpe a la vez, un round a la vez. 

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