María Magdalena es posiblemente uno de los personajes más intrigantes de toda la historia de la biblia, porque sabemos poco o nada de ella. Además de que lo que se dice de ella no siempre es verdad, pues hay mucha desinformación. Habitualmente, la referencia que más tenemos de ella es “lloras como Magdalena” pero, ¿es tan así?


La razón de este artículo se debe a que esta semana se estrena “María Magdalena” protagonizada por Rooney Mara (La chica del dragón tatuado, Carol) como María Magdalena y Joaquin Phoenix (The master, Walk the Line, Her y futuro Joker) como Jesús. Esta película se destaca por sobre las otras encarnaciones en el cine que ha tenido María Magdalena, porque a través de la historia la toman como lo que fue: una apóstol más.
La representación cinematográfica de María Magdalena es largo, y desde la primera mujer que la representó en 1914, Mary Magdalene,  Constance Crawley, pasando por Mónica Bellucci en “La pasión de Cristo” en 2004 e incluso ha sido representada por la otrora Sporty Spice, Melanie Chisholm en el musical Jesucristo Super estrella del 2012.
Sin embargo, nunca la han representado como una apóstol, sino como una pecadora, la imagen clásica con que se le conoce. Esta “fama” nació hacia el año 591, cuando el papa Gregorio Magno en su homilía trató a María Magdalena en un lenguaje poco adecuado y alegando hechos –aunque ustedes no lo crean- históricamente incorrectos. De ahí a que se tenga la confusión de que María Magdalena era aquella prostituta que iba a morir apedreada de no ser porque Jesús la salvó de eso en el Evangelio de San Lucas. O también se le confunde mucho con María de Betania, la hermana de Lázaro. Durante mucho tiempo, la imagen que teníamos concebida de María Magdalena era que era una pecadora arrepentida. Sin embargo, lo cierto es, que en toda la biblia nunca se menciona el momento exacto en que María de Mágdala comienza a viajar con ellos.


Y en esto es donde reside la novedad de la película: María Magdalena rompe el ciclo de películas donde la muestran como pecadora arrepentida. En esta versión la representan como una mujer inconforme con las normas sociales de casarse con alguien por quién no siente absolutamente nada, por lo que decide huir y eso la hace llegar con Jesús. Nos muestra a alguien más cercano, admirable y como un nuevo referente que admirar.
Garth Davis, a quién ya habíamos conocido hace un año con Lion, dirige esta película, que puede verse ambiciosa en el presupuesto. No en vano, es la primera película que se refiere a pasajes de la biblia donde  el foco no está en Jesús, sino en alguien más. Muestra al personaje como una mujer que decidió seguir lo que sentía que era mejor para ella. Al mostrarla como una apóstol más, demuestra una sintonía con los tiempos de hoy. La película ante todo muestra un valor que se ha ido perdiendo: la integridad; tanto como sociedad de quererlo todo rápido, así como también ocurre en el clero (no creo necesite explicar mayormente en el porqué).


Como les mencioné, María Magdalena está a cargo de Rooney Mara y Joaquin Phoenix , acompañados de un elenco muy talentoso y por sobre todo, diverso: está el ganador del Oscar Chiwetel Ejiofor (12 Años de Esclavitud) como Pedro y Tahar Ibrahim (Un profeta) quien interpreta al atribulado Judas.
Se presentan pasajes de la biblia desde un punto de vista que no conocíamos: el de una mujer. Y su relevancia se engrandece más si consideramos que puede que este personaje sea mucho más importante de lo que nosotros pensábamos, hay evangelios que la afirman que era la apóstol a quién Jesús más quería y confiaba.
Respecto al guión es interesante destacar que está escrito por  las dramaturgas británicas Helen Edmundson y Philippa Goslett, escritoras con carreras notables en su país y nominadas a gran cantidad de premios. Se nota en ellas el compromiso con el personaje. En una entrevista con el medio británico The Independent, Helen Edmunson afirmó: “Hay muchas Marías en la Biblia y todas se ha confundido. El gran golpe fue el del papa Gregorio Magno en el siglo VI, quien escribió bastante sobre ella como prostituta”. Luego agregó: “Finalmente la Iglesia Católica en particular ha sentido la necesidad de crear estos polos opuestos de mujeres: la Virgen María y quien debería ser su antítesis, en este caso María Magdalena”.
Durante mucho tiempo se tuvo esta imagen de que María Magdalena era la pecadora cuando realmente no lo era. Eso fue cambiando hacia 1962, pero tuvieron que pasar 1500 años para eso. Mucho se especuló que si no era prostituta, podría ser la pareja de Jesús.
Philippa Oliver opinó al mismo medio: “Lo que me parece curioso es que después de 1962, si María Magdalena ya no es prostituta, es su amante. En ese sentido, espero que esta película al menos restaure su autoridad espiritual, que está ya presente en los Evangelios y que ha sido denigrada durante siglos”.


Esta visión se muestra en el tráiler cuando Jesús le dice a María Magdalena: “En ti no hay demonios”, contrario a la visión que nos habían presentado hasta entonces, en aquella homilía hace tantos años.
Es una película que no busca evangelizar, sino de alguna manera saldar una deuda histórica que se ha mantenido por más de mil años con una mujer, que no podíamos dimensionar su verdadera importancia hasta este momento por un malentendido. Y si este es el paso que se debe dar para que sepamos aún más, que así sea.

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