¡Qué semana! ¿Verdad queridos freakys? Fue una semana sumamente intensa para nosotras porque, en menos de una semana vimos un episodio que iba a ser intenso con los Vengadores, y estaba este episodio que marca el inicio de los episodios largos para los que ven Game of Thrones que digámoslo, cada vez está más intenso.

Llegó al fín la hora de comentar un episodio que hay mucho que hablar, por lo tanto, con mi adorada Khaleesi, es hora de conversar a fondo y subirnos a esta montaña rusa de emociones que fue la larga noche en que se batían a duelo los vivos contra los muertos, hielo y fuego, que nos dejó además de una nueva canción de piano de Ramin Djawadi, vivimos la experiencia al límite. Junto a mi querida Khaleesi les damos la bienvenida a esta reseña:

 

Con la mirada de Khaleesi

 

Y llegó el gran momento, ese que habíamos estado esperando por años: La Batalla por Invernalia en el tercer capítulo de la octava, y última temporada, de Game of Thrones, uno de los momentos más climáticos y donde vemos cerrarse algunas historias, vemos completarse varios arcos de la trama de la serie y vemos el atisbo del final de otras. Con la querida Mari, Reina en el Norte, lo vivimos a concho y ya ven que hemos sobrevivido, aunque con dificultad, para traerles la reseña de este espectacular capítulo.

Este es uno de los capítulos más impresionantes y donde vemos suceder muchas cosas y muy épicas. Una de ellas fue la aparición de Melisandre, la Bruja Roja, quien con su poder venido director del Señor de la Luz, hizo encender las espadas curvas en llamas de la caballería Dothraki. Un momento de pura epicidad. También puedo decir que cuando se acerca a las trincheras y las enciende es hermoso. Ella nos demuestra una y otra vez que en esta noche oscura y profunda de miedo, la luz del fuego es la única salvación.

El segundo momento que me desencajó la mandíbula fue la batalla de los dragones en el cielo de Invernalia, esa secuencia no puede sino recordar y hacerme imaginar la Danza de Dragones, esa que se vivió hace muchos años en Poniente cuando aún reinaban los Targaryen. Viserion como un espectro (sí, aún me duele) versus Rhaegal y Drogón, montados por Daenerys y Jon. Los dragones luchan, muerden y tiran fuego y hielo, es una de las fotografías más hermosas de la serie y uno de los momentos más aterradores.

 

Una vez más me sacaré a Theon Greyjoy de la manga para hablar no solo del momento heroico que se mandó en el capítulo, defendiendo a Bran en el bosque de arcianos, hasta el último aliento, sacrificando su vida por él, sino por todo el arco de su personaje que cierra en este capítulo. Theon es de aquellos personajes, igual que Melisandre o el mismo Jaime Lannister, que odiamos mucho en su momento, pero que luego pudimos compadecer y comprender, para luego interesarnos y que comenzamos a querer. Theon Greyjoy es un Stark más, mucho más Stark que Greyjoy. Recordemos que fue criado en Invernalia desde pequeño por Ned Stark, rodeado de los hijos del Guardián del Norte. Luego, cae en desgracia cuando intenta ser un Greyjoy y demostrarle a su padre que sigue siendo su hijo, pero ya es demasiado tarde, no solo ha fallado como Greyjoy en la conquista de Invernalia, no tiene el respeto de sus hombres e incluso cree haber matado a Bran y Rickon (sus hermanos Stark).

 

Luego es tomado prisionero por Ramsay Bolton quien lo somete a las peores atrocidades y torturas, de hecho lo llama Hediondo y lo hiere en cuerpo y alma. Pero Theon, quien nos parecía un personaje muy débil, logra sobrevivir y escapar. Es aquí cuando empieza a crecer como personaje, cuando vemos al Theon real, quien llega a su clímax en el momento que decide sacrificar su vida, recordemos que siempre se mostró como un cobarde incluso cuando tuvo que salvar a su hermana Yara en batalla contra su tío Euron, sin embargo durante esta temporada ha sacado fuerzas y logró resarcirse, salvando a Yara, para luego luchar por los Stark en Invernalia y salvar a Bran. Un momento emotivo, heroico y hermoso que guardaré en mi corazón. “Eres un buen hombre, Theon, gracias”

Este momento nos lleva directo al momento del que todo el mundo está hablando: Arya Stark matando al Rey de la Noche. Sé que todos creímos que sería Jon Snow quien lo haría, eso se había estado gestando tanto en las profecías que se manejan en la serie como en nuestras propias cabezas y puede que en el minuto que estaba sucediendo mi cabeza y mi corazón no entendieran bien qué diablos y por qué diablos estaba pasando eso, pero ya pasadas más de 24 horas de la primera emisión del capítulo, es que este momento cierra muy bien la historia de Arya, ella se ha entrenado desde pequeña para ser una de las más letales asesinas y es justamente lo que hace en esta parte, cumpliendo la misión para la que se ha preparado por años de manera intensa. El momento es hermoso y épico. La sangre del lobo está en ella.

 

Esto me lleva a decir que amo el momento en que Jon Snow está atrapado y Viserion está a punto de matarlo. Jon ya no tiene nada más que hacer, no puede luchar, no puede esconderse. Entonces Jon se pone de pie para enfrentar su destino sin miedo, se para frente a la muerte sin espadas, descubierto. Un pequeño momento de Jon que siempre se agradece.

La muerte de la casa Mormont que se da en este capítulo es puro heroísmo. Por su lado Lady Osita que muere llevándose a la tumba a uno de los gigantes zombi y el querido Jorah Mormont que muere defendiendo a su amada Daenerys y sólo cae cuando ya la ve a salvo. La escena en que Dany lo llora y llega drogón a protegerla, mientras llora, porque siente su dolor es tan hermosa que ahora estoy a punto de llorar de puro recordarlo.

Un capítulo maravilloso, para no olvidar, mientra preparamos el corazón para los últimos tres episodios de la temporada, les digo “peleen como niña”

 

Con la mirada de Kobato en el norte

 

Si les dijera que este episodio no lo esperaba con ganas probablemente les estaría mintiendo. Porque este capítulo era hace mucho tiempo lo que necesitábamos, la famosa guerra por el amanecer, y que hay harto que decir. Es mucha gente que se queja de la duración, que apenas duró un episodio y creo que fue una hora bien intensa. Tengo claro que con mi querida Khalessi nos costó recuperarnos después de lo que fue esa hora y unos minutos de más, porque, parte con una tensión en que son prácticamente unos 20 minutos sin NADA de diálogo. No sé uds, pero a mí me tenía sudando frío.

La primera sorpresa de la noche fue la llegada de Melisandre, la mujer roja, que sabíamos que tendría un papel fundamental del dios rojo, que enciende la esperanza al principio invocando la voluntad del señor de la luz encendiendo las espadas de los Dothraki, un momento en que pensé por un segundo que tendrían éxito,  sabiendo que era un ejército quizá pequeño, pero aquí está el punto: un ejército más grande no haría la diferencia ya que el ejército de los muertos siempre iban a ser más. Y seamos sinceros, el primer ejército solo iba a comprar tiempo para los que se mantuvieran dentro del castillo.

La esperanza duró muy poco porque se vieron superados por el ejército de los muertos, y rápidamente liquidan al ejército.

¿La peor parte? Esto era solo un preludio de lo que sucede en el episodio y esto genera una rápida reacción en Daenerys que al ver a todos sus jinetes de sangre siendo derrotados decide actuar, el plan de esperar la aparición del Night King ya debía ser abortada.

La pelea a nivel técnico claro carece mucho de estrategia, porque los wights ya estando muertos solo le ofrecen pelea a los vivos y espera a que se agoten para que los Caminantes sigan su camino. Por supuesto que está la carta de trampa que es los dragones, pero, si consideramos que el Night King trae con él la oscuridad, la niebla y ventisca entonces no es el mejor panorama sobre todo porque sería muy fácil lanzar fuego de parte de Daenerys y Jon pero, ese fuego podría también alcanzar a alguien de su bando. La batalla es desordenada, confusa, sangrienta, horrenda y que te tiene los nervios de punta. Y eso está hecho de manera deliberada.

Game of Thrones es una fantasía épica en que una y otra vez te dicen que la guerra no es algo glamoroso, y de alguna manera eso se transporta a la televisión: algunos sobreviven por suerte y otros no lo logran porque no tuvieron esa suerte. Pese a que podría verse como una pelea que no es heróica, hay mucho heroísmo para admirar: se ven personajes muertos de miedo y llorando, y es ahí cuando uno recuerda como Bran en su momento le pregunta a su padre

 

“¿Cómo puedes ser valiente cuando tienes miedo?”

“Ese es el único momento en que puedes ser valiente”

 

Pero pese al terror, vemos muchas muestras de valentía a través de muchos rostros, Beric muere por Arya, Edd muere por Sam, Lyanna Mormont (Lady Osita para los amigos) muere exterminando a un gigante y Jorah Mormont muere en su ley, protegiendo a su amada Daenerys y solo aceptando su muerte cuando está seguro de que ella va a estar bien. Y esto es una pena porque, con esta batalla está muerta toda la casa Mormont. Una casa quizá pequeña pero que pelea hasta el final.

Ahora vamos a ver un poco de lo que pasa en las criptas ya que, contrario a lo que dijeron muchas personas, quizá las criptas fueron por un momento bien seguras, y el foco está en Sansa, Tyrion y Varys, que mucha gente se quejó de que ellos “no hacen nada” pero seamos sinceros: su fuerte es el lado político, no son guerreros, su labor va a ser reconstruir el reino en el futuro.

 

 

De hecho una de las partes más interesantes es la conversación entre Sansa y Tyrion que después de una muy tensa reunión en el primer episodio parece que las cosas están mejor y ella le asegura que fue el mejor de los maridos que tuvo. Claro, no es lo más halagador del mundo, pero, hay una relación entre ellos, y Tyrion sorpresivamente le dijo que deberían seguir casados,pero esto es rechazado por Sansa debido a las “lealtades divididas” de su ex,  lo que da a pie a pensar de que algo pasará con ellos en el futuro.

El caos continúa fuera del castillo, con Daenerys y Jon separados y logran hacer caer al Night King de Viserion (que me partía el corazón peleando contra sus hermanos) las llamas de Daenerys no logran hacerlo retroceder, más bien lo contrario, sonríe y hace que los muertos se vuelvan a levantar, como Edd o Lyanna impidiendo el paso de Jon hacia el Bosque de Dioses, en donde está Bran y Theon protegiendo, y pongo aparte a Theon porque realmente me tuvo llorando por su muerte. Theon, el niño rehén que quiso crecer como Stark pero sintió esa división en su alma de sus lealtades y hace un montón de atrocidades para ser leal, y recibe el castigo por eso, por lo tanto el morir por Bran… de alguna manera se siente como algo triste pero poético. Dio su vida sintiendo al fin la paz consigo mismo.

Y sí llegó la hora de hablar de Arya. Hay muchos que están decepcionados con este resultado, de que fuera ella y no Jon quien da el golpe final al Night King, sobre todo con toda la mitología del Azor Ahai y todo eso, pero también creo que hace mucho sentido para quien es Arya Stark. Es ella quien ha vivido en entrenamiento físico, ya era alguien escurridiza y ágil en Winterfell (sin entrenamiento formal) para luego ser entrenada por Syrio Forel primera espada de Braavos y luego con los Hombres sin rostro donde aprende a ser más sigilosa y con más habilidades que cualquiera (salvo quizá Brienne o Jaime), entonces era bastante lógico.

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Por otro lado ella lo derrota con la daga de acero valyrio que Bran le entregó la temporada pasada frente al árbol arciano, quizá sabiendo de antemano el resultado. La misma daga que intentó matarlo, ahora lo protegía. Creo que tanto mi Khaleesi y yo coincidiremos en lo siguiente: quizá el asesinato del Night King se podía ver algo anticlimático pero ese es el punto: porque si nos fijamos en los detalles resulta sorprendente: Arya entierra su daga en el corazón, en la misma zona donde años atrás los Niños del Bosque lo convirtieron en esta criatura, ahora volvía a la nada, con el Cuervo de tres ojos y los árboles arcianos de testigos, de alguna manera se sintió como un ritual de des-creación. Un momento simple, pero poderoso, sobre todo viniendo de una mujer que todo su arco ha sido venganza y muerte, sino que a la personificación de la muerte fue capaz de decirle “hoy no.” Y eso, pese a que puede ser inesperado, resulta inspirador y mis aplausos nuevamente a la serie.

 

Quedan solo tres episodios que los estaremos esperando con ganas.

 

Por ahora nos despedimos queridos freakys, esperaremos con ansias sus comentarios y nos estaremos viendo otra reseña con un nuevo episodio para hablar de esta serie que amamos tanto.

 

 

Valar Morghulis

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