he named me malala

[rating: 3.5/5]

SINOPSIS: El aclamado documentalista Davis Guggenheim nos muestra como Malala, su padre Zia y su familia están comprometidos con la lucha por la educación de todas las niñas del mundo. El film nos da una vistazo a la vida interior de esta extraordinaria joven, de su estrecha relación con su padre que le inspiró el amor por la educación, sus apasionados discursos en la ONU, su vida cotidiana con sus padres y hermanos.

RESEÑA: Llega a cartelera el documental que nos muestra la vida de la joven ganadora del Premio Nobel: Él Me Nombró Malala, lo vimos y te contamos todo, sin spoilers, aquí en tu Canal Favorito.

Los documentales no son para todo público, eso no es una novedad para nadie, rara vez son exhibidos en funciones comerciales fuera de festivales o ciclos de cine, sin embargo, el éxito del libro “Mi Nombre es Malala”, la historia escrita en primera persona de la activista pakistaní Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz 2014, nos lleva a la alegre situación de tener la oportunidad de disfrutar de este documental inspirado obviamente en su biografía en pantalla grande en los cines comerciales.

La historia de Malala es digna de una completa y profunda admiración. Esta adolescente lucha por los derechos de las mujeres a la educación en una nación ocupada por los extremistas talibanes, quienes, además, atentaron contra su vida, dejándole cicatrices físicas y psicológicas ¿En qué mundo loco un hombre armado entra en un bus lleno de niñas escolares y les apunta con un arma? Ese es el mundo de Malala, el contexto social y político donde alzó la voz a cara descubierta exigiendo su derecho y el de todas las mujeres a ser educadas.

El oscarizado director Davis Guggenheim intenta retratar el lado más íntimo, la persona más allá del personaje, la relación profunda que existe entre la joven y su padre, un hombre, un profesor valiente que se atrevió a alzar la voz y a denunciar a los talibanes donde eso significaba la muerte. Él le da a su hija, que amó desde el primer momento, el nombre de una heroina pakistaní que instó a su pueblo a luchar y murió asesinada en el campo de batalla, él trazó, sin querer, el camino de esta joven, la dotó de fuerza y valentía en un mundo donde las mujeres no pueden mirar a los hombres a los ojos.

Malala es una mujer completamente inteligente y carismática, un símbolo de feminismo y de valentía, su lucha no solo es justificada, no sé si existirá en la audiencia alguien que no se sienta identificado o admirado por ella (si eres talibán tal vez no), su historia de vida es increíble y única ¿Qué hizo Guggenheim con todos estos elementos ganadores? Su documental es emocionante, tal vez más emocionante si leíste el libro, ya que algunas (o varios aspectos parecen ser dejados al azar), presentándonos un documental correcto, pero convencional en ritmo y edición, que sale a flote gracias al importantísimo tema que aborda y que emociona debido a la singularidad del personaje que retrata.

De todas formas, Él Me Nombró Malala es digno de ver y analizar, más que como documental, como una vitrina no solo a la vida íntima de una mujer tan valiente y admirable como Malala, sino que a un problema gravísimo que como sociedad occidental nos gusta hacernos la vista gorda, como es los derechos de las mujeres a educarse y a vivir una vida de igualdad, a poder tomar decisiones y a aspirar a más, más allá de las 4 paredes de su hogar. Acá en “este lado del mundo” es fácil olvidarnos de la sangre, el sudor y las lágrimas de todas las mujeres que lucharon en el pasado para que hoy podamos tener derechos y acceso a la educación y nos olvidamos que hay mujeres que aún están en la lucha, que son intimidadas, golpeadas y asesinadas por exigir aquello que es un derecho y no un privilegio, aquello que les corresponde. Esa lucha que está en curso es la que no podemos olvidar y aunque Él Me Nombró Malala como documental queda al debe en varios aspectos, es su mensaje lo que impresiona y que nos abre los ojos a realidades que ni imaginamos y que le da voz a aquellos que no la tienen, y eso siempre es bueno. Pero son ustedes, como siempre, mis estimados freaks, quienes tienen la última palabra.

Emocionante.

Erika Moreno I.

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