“Lana Lang está muriendo”

Esta nota contiene spoilers moderados del desarrollo de Action cómics y del universo DC rebirth, y comprende desde el número 973 al 974 de Action cómics.

Después de todo lo que sucedió con la aparición de Do, la intervención de Wonder woman, el inexplicable comportamiento heroico de Lex Luthor y la visita de peligrosos extranjeros, es el momento de retomar una pregunta que nos planteamos tiempo atrás, y que hasta ahora ha rondado en el espacio como una molestia constante. ¿Quién es Clark Kent?

Desde luego, todos sabemos que ese Clark que apareció durante el conflicto en Metrópolis no puede ser el de esa tierra, pues era el Superman de N 52, y tampoco puede ser nuestro protagonista.

Después de la reconfiguración del universo, existe la posibilidad de que ese Clark sea un remanente, una versión de otro universo que se escapó de la nueva era, o simplemente un humano sin poderes ni doble identidad ni un origen alienígena.

Una coincidencia cósmica.

El punto es que, así como nosotros sabemos quién no es, Superman, Lois y los demás tienen muchas dudas con respecto a él, principalmente porque todo lo que lo rodea parece programado para ser coincidente con lo que “debería” ser, sin las leves variaciones que había entre la fallecida Lois y la madre de Jon, por ejemplo; ni siquiera Wonder woman cree que él sea real.

Yendo a lo que nos reúne, la acción se traslada a una misión encubierta de Lois, quien intenta desenmascarar a un grupo de delincuentes bajo la apariencia de una camarera en el bar en donde estos se reúnen; las cosas se ponen cuesta arriba cuando ella es descubierta, pero logra zafar de la situación, incluso a pesar del torpe entrometimiento de este misterioso Clark. Este aprovecha la oportunidad para invitar a la periodista a cenar, y aunque ella realmente no quiere, porque no lo ama, no le agrada y no le parece seguro, de todos modos accede, esperando que su instinto de periodista pueda ayudarla a descubrir qué es lo que se oculta tras esa supuesta facha de inocente reportero.

Todo sale pésimo, ya que además de invitarla a un restaurante absurdamente caro, a este Clark no se le ocurre nada mejor que proponerle matrimonio, a lo que ella, desde luego, se opone.

En tanto, Superman tampoco la tiene fácil, ya que ha debido abandonar todo porque Steel ha aparecido con Lana a punto de morir; ella ya había anunciado que la adquisición de poderes antes de la muerte del Superman de N 52 estaba matándola, al igual como lo hizo con la Lois de esa tierra, y en estos momentos, la tecnología Kryptoniana es lo único que podría salvarla.

Sin embargo, los métodos de la fortaleza de esta tierra no son suficientes, y a Kal se le ocurre que quizás en su fortaleza -la que creó por su cuenta al llegar a este universo-podría encontrar algo que les permita salvar a la chica.

En efecto, si bien no descubren un método para revertir el estado de destrucción celular que genera en ella el poder que tiene, sí hay algo que puede contener el andonee: la armadura Kryptoniana que allí se encuentra está diseñada para dar recuperación a un guerrero en grave estado luego de una batalla, y es capaz de mantenerla con vida, al menos de momento.

Lo que Kal ignora es que dos situaciones están ocurriendo a un tiempo: por un lado, un equipo de tipo militar ha estado rastreando sus movimientos en el Himalaya, y la negativa de Lois al supuesto Clark está punto de revelar quién realmente es él.

En el apartado creativo tenemos a Dan Jurgens en l argumento, con Patch Zircher y Stephen Segovia  en los lápices, el primero de ellos junto a Art Thibert en las tintas, con letra de Rob Leigh y color de Arif Prianto. Hay poco que agregar en el arte y trato que no hayamos dicho antes, excepto quizás una crítica a uno de los covers, que uno de ellos usa por enésima vez el concepto de un superhéroe con otro en brazos, que está moribundo o muerto.

Sé que sirve como homenaje a covers icónicos como Crisis en las tierras infinitas, pero en serio tienen que parar.

En esta parte debo detenerme en los análisis, ya que las historias de Superman y Action comics se mezclarán a partir de aquí; por ser una serie de revisiones separadas entre esta y la del hombre de acero, tengo que seguir con un análisis más de la otra serie para no adelantar las cosas. Tan pronto Superman llegue a este punto, los análisis estarán unidos bajo una etiqueta común que será Superman/Action cómics

Nos leemos en el próximo análisis: La última verdad

 

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