“Mami se ha ido, no sé adónde. Él está aquí. Oigo sus botas. Sus botas hacen mucho ruido. Tiene hebillas plateadas. Y pisan fuerte. Hacen mucho ruido…Y grita. Estoy en el armario de mami. Escondido. Aquí no me oirá. Puedo estar muy callado. Mucho. Callado porque no estoy aquí”

Christian Grey

Grey, Cincuenta Sombras  de Grey Contada por Christian

E.L. James

GreySINOPSIS: Christian necesita tenerlo todo bajo control. Su mundo es puro orden y disciplina, aunque en el fondo está vacío…hasta el día en que Anastasia Steele aterriza de bruces en su despacho, hecha una maraña de largo pelo castaño y esbeltas piernas. Él intenta olvidarla pero, muy al contrario, se ve inmerso en una tormenta de emociones que no consigue controlar y a la que no puede resistirse. A diferencia de todas las mujeres que ha conocido, la tímida e inexperta Ana parece capaz de ver más allá del exitoso empresario y la lujosa vida que le rodea, y descubrir el corazón frío y lastimado de Christian.

¿Logrará su relación con Ana disipar las pesadillas que le acechan todas las noches? ¿O serán sus oscuros impulsos sexuales, su obsesión por el control y el desprecio hacia si mismo los que alejarán a la joven y destruirán la frágil esperanza que ella le ofrece?

RESEÑA: De seguro este era el libro que todas las fanáticas de la saga literaria de Cincuenta Sombras de Grey estábamos esperando, la historia de Cincuenta Sombras contadas desde la perspectiva del mismísimo Christian Grey. Recordemos que la trilogía original está contada desde la perspectiva de Anastasia Steele, sin embargo, en los dos últimos capítulos de Cincuenta Sombras Liberadas tuvimos un acercamiento al pensamiento del protagonista masculino de la saga, ya que estaban contados por él, y tal vez este “aproximación” haya sido lo más interesante de la tercera novela (en mi opinión la que menos me gustó de las tres). Por eso, las expectativas eran altas, al menos en mi caso ¿se cumplieron estas expectativas? Por un lado sí y por otro no tanto. Analicémoslo aquí.

Mi sensación personal al leer Grey fue dual, por un lado volver a leer las mismas situaciones que no solo leí en el primero libro sino que vi en una película a veces es francamente cansador, tal vez habría sido interesante intentar hacer que el libro fuera capaz de explorar mucho más profundamente otros aspectos de la historia y no limitarse a replicar lo que ya había sido contado. Sin embargo, a diferencia de algunos críticos especializados, agradezco profundamente que E.L.James haya retratado a su protagonista como un sádico de verdad, un hombre torturado por pensamientos lascivos, que le gusta infringir dolor, que solo conoce el amor a través del dolor y que tuvo una infancia tan cruel como triste. A mí esa exploración del lado más oscuro de Christian Grey me sorprendió y me entretuvo y creo que, a pesar de herir ciertas susceptibilidades, no podía ser de otra manera.

Hay que tener en cuenta que Christian Grey no es un príncipe azul, no en el sentido estricto de la palabra como algunas personas intentan hacernos creer, Grey es un personaje torturado, solitario, que no sabe expresar sentimientos, que no tiene intenciones románticas y cuyas sumisas son solo un desahogo sexual y un desahogo para su necesidad de hacer daño. Grey es un golpeador, un hombre agresivo que ha dominado su necesidad de serlo, pero que tiene que liberarse a través de sus prácticas sadomasoquistas, y recordemos que Christian no solo ha sido un Amo sino que también ha estado del otro lado, también ha sido un sumiso. E.L. James hizo bien en retratarlo así, cualquier otra cosa habría sido poco creíble, quien quiera príncipes siempre tendrá Disney.

Anastasia despierta en él nuevas sensaciones, nuevas ganas de hacer otras cosas, lo saca de su área de confort y es un nuevo y fresco desafío para él ¿lo cambia? Tal vez la conversión mental que en el primer libro Anastasia lo relataba de manera mucho más romántica, en este libro la perspectiva de Grey es mucho más lenta, más como un camino personal, eso podría herir los sueños de amor “vainilla” que algunas tenían al leer la novela, sin embargo, en mi caso, cumple uno de los aspectos que siempre quise leer y que me parecían más interesantes de desarrollar: la mente de un sádico.

Sigue siendo una historia de amor, sí, pero vista desde los ojos de un hombre con una vida muy particular, con fobia al amor y cuya transformación al príncipe azul que todas queríamos debe presentar ciertos retos para él.

El libro, al igual que los anteriores, es ágil, rápido y de una narración mucho más sobria que su contraparte contado por Anastasia, dejando de lado las frases de la “diosa interior” que algunos odiaron, personalmente no me molestaban, pero creo que Grey está mucho mejor narrado, y la sobriedad es bienvenida. Lo que sí tenemos, y creo que es lo que más me gustó, son estos flashback de la infancia de Christian, que son bastante desgarradores y nos presentan una realidad que encoge el corazón. Otro aspecto bastante interesante son las últimas 100 hojas del libro que me sacaron lágrimas y que, además, presentó varias situaciones que no conocíamos.

En resumen, Grey es un libro entretenido, ágil, sobrio en su estilo, que explora mucho más profundamente las misteriosas y desconocidas aguas del sadomasoquismo, y que desarrolla con claros y oscuros, uno de sus personajes más interesantes: Christian Grey.

Bueno.

Erika Moreno I.

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